Las autoridades en Chile consideran que “la Inversión Extranjera Directa (IED) ha jugado un rol decisivo en el crecimiento y desarrollo económico de Chile. Los flujos de IED captados han mantenido una tendencia creciente, contribuyendo a la competitividad de la economía y aportando no sólo recursos y nuevos mercados; sino también mayor desarrollo tecnológico y conocimientos especializados”.
El Informe Mundial de Inversión 2009, publicado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), comentó “que en Chile el stock de IED procedente del exterior como porcentaje del PIB alcanzó el 59,6% en el año 2008, cifra que se compara con un promedio mundial de 24,5% y de 24,8%, en el caso de los países en desarrollo.
Chile es la economía emergente mejor evaluada de la región latinoamericana y una de las más destacadas a nivel mundial. Su estabilidad política, sus logros en materias sociales, su conducción macroeconómica seria y responsable y la austeridad en el manejo de sus políticas fiscales, le han permitido consolidarse como un destino atractivo para la inversión extranjera.
Chile está entre las naciones con riesgo país más bajo del mundo. Esta medición, aplicada a 120 economías, se basa en distintos indicadores, como estabilidad política, regulatoria, tributaria, laboral, macroeconómica y otras mediciones de calidad crediticia.
La disciplina fiscal es uno de los pilares más fuertes de la sólida imagen de Chile en el exterior. Las cuentas fiscales han tenido una estabilidad sostenida, con un superávit histórico en 2007, que se vio interrumpida como consecuencia de la crisis mundial de 2009, cuando el déficit fiscal fue de -4,4% debido a la disminución los ingresos del país y el aumento del gasto público tras impulsarse un paquete de estímulo de US$4.000 millones, uno de los cinco más grandes del mundo en proporción al PIB, según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI). El balance fiscal del 2010 demuestra un importante avance en la reducción del déficit, acercando al país nuevamente a su tendencia histórica.
En el transcurso de una década, entre el 2000 y el 2010, el Producto Interno Bruto (PIB) del país se expandió a una tasa anual promedio de 3,8%, según cifras del Banco Central de Chile y proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). A pesar del terremoto de 2010, durante ese año el PIB aumentó un 5,2%, alcanzando los US$203.925 millones. El PIB per cápita cerró en US$11.929 en el mismo periodo, llegando a su máximo valor en los últimos 8 años”.
Según los Ratings de Riesgo publicados por The Economist Intelligence Unit (EUI), en mayo de 2010, Chile está entre las naciones con riesgo país más bajo del mundo. Esta medición, aplicada a 120 economías, se basa en distintos indicadores, como estabilidad política, regulatoria, tributaria, laboral, macroeconómica y otras mediciones de calidad crediticia.
Por su parte, las agencias clasificadoras de riesgo otorgan a Chile altos ratings en las tasas de crédito soberano, debido a sus bajos niveles de deuda pública, sus sólidas políticas macroeconómicas, la integridad de sus instituciones y su sistema financiero saludable.
Fuente: Comisión de Inversión Extranjera
Más acerca de Invertir en Chile
Comité de Inversiones
Competitividad de Chile
Corrupción en Chile
Sectores y Cifras de Inversión
Transferencia de Capitales