Por: Álvaro Álvarez.
La noticia médica de las últimas horas cuenta que casi el 79 % de los doctores titulados en el exterior reprobaron el Examen Único de Medicina (EUNACOM). Según las cifras, de un total de 477 titulados fuera de Chile que rindieron la prueba, 376 lo reprobaron. Destaca un aspecto no menor: la mayoría corresponde a profesionales que estudiaron en Cuba.
Andrea es cubana, estudió en la isla y ejerció allí su profesión durante años. Cuando llegó a Chile fue testigo de las duras exigencias para revalidar su título e integrarse al sistema chileno de salud. Estudió para dar los exámenes que le exigieron y realizó sus rotaciones por las especialidades que debía. Ella logró en el menor tiempo posible obtener con excelentes resultados su autorización como profesional de la salud en Chile, sin embargo, ha visto y ayudado a compatriotas “que suspenden una y otra vez las pruebas. Algunos como no pueden suspender más de tres veces han terminado yéndose de Chile a otros países. Casi todos se van a España donde entiendo que el título cubano tiene mayor garantía”.
Esta doctora cubana aceptó conversar con ChileAjeno si no revelábamos su nombre, por tanto, Andrea es sólo cómo la identificamos para este reportaje. Quisimos preguntarle por qué tantos cubanos, supuestamente preparados en un sistema cuya fama y calidad ha trascendido fronteras, reprueban los exámenes en Chile y fue tajante: “hay dos razones y las dos de mucho peso”.
Para Andrea, por un lado la formación profesional de los médicos cubanos es cada vez más baja. “Acá están llegando sinceramente médicos muy mal preparados, con poco sentido ético y mediocres profesionalmente” – dice de forma categórica. La otra causa que esgrime Andrea es la animadversión del Colegio Médico de Chile hacia los profesionales extranjeros. “Son excesivamente exigentes, casi revanchistas con los médicos extranjeros, sobre todos cubanos. Para ellos, no debería haber en Chile más que doctores nacionales. Discriminan mucho a sus pares de afuera. Y la forma más evidente de esa discriminación es todas las trabas que le ponen a uno para poder llegar a la meta y obtener su título de médico para Chile” – expresa Andrea con rapidez y claridad asombrosa.
Si la teoría de Andrea fuese cierta, ¿se podría decir que fueron medidos de manera distinta los médicos que estudiaron en Chile y los que lo hicieron en el exterior en el reciente EUNACOM?
“Puede ser probable” – dice ella, aunque inmediatamente aclara que “no conozco la famosa Escuela Latinoamericana de Medicina a dónde Cuba lleva jóvenes con tendencias de izquierda de Latinoamérica como estrategia para que sean difusores o embajadores de la salud cubana en el mundo”. En la Escuela Latinoamericana de Medicina estudian los chilenos que van a Cuba a hacerse médicos. De allí provienen muchos de los que ha reprobado el Examen Único Nacional.
Ernesto fue profesor de esa escuela durante cinco años. Ahora vive en Miami, Estados Unidos. Y a pesar de que se declara contrario al modelo cubano defiende la calidad de la Escuela Latinoamericana. “Mira, el sistema de salud en Cuba es una vergüenza nacional. Ahí ya no queda nada de potencia, nada de compromiso con la gente, y menos ética, pero otra cosa es esa Escuela. La Escuela Latinoamericana tiene los mejores recursos, los mejores profesores están allí. El Ministerio de Educación y el Partido Comunista vive pendiente de la escuela, de que nada falte, de que los estudiantes extranjeros tengan todo para estudiar. No podría decir otra cosa. Es una buena escuela” – asegura este doctor y profesor cubano residente en el exterior.
Al consultarle por qué entonces los chilenos que llegan de la isla no aprueban el examen local es tajante en decir que “no conozco ese examen, ni las exigencias, ni la metodología, ni cómo lo hacen. Puede pasar por muchas cosas, desde que la prueba esté diseñada para que esos muchachos no la puedan pasar satisfactoriamente y así valorizar las escuelas nacionales de medicina hasta que los chilenos que fueron a Cuba se dedicaron más a pasarla bien, conocer gente, vivir la vida loca y a estudiar poco”.
Un total de 1888 médicos titulados participaron del examen, de los cuales 447 reprobaron, es decir un 23,6 por ciento de los evaluados. De los reprobados, 376 estudiaron en universidad extranjeras, mayoritariamente en Cuba.